¿El yoga realmente puede ayudar con la IgAN? Vea lo que dicen las investigaciones.
La nefropatía por IgA (IgAN) es una enfermedad renal crónica que puede afectar al funcionamiento de los riñones. También puede causar dolor, hinchazón, fatiga y otros síntomas que pueden afectar a la salud y la calidad de vida general de una persona.
Para saber si una Intervención mente-cuerpo puede proporcionar beneficios para la salud de alguien que vive con una enfermedad renal crónica (ERC), los investigadores estudiaron el impacto del yoga.
El yoga es un término que engloba una serie de prácticas ancestrales que combinan posturas físicas, concentración y respiración profunda. Suele conectar el movimiento con la atención plena para el bienestar físico y mental. A menudo se utiliza como enfoque complementario junto con el tratamiento tradicional para una variedad de condiciones de salud debido a sus muchos beneficios para la salud (y poco riesgo o costo financiero).
Yoga y enfermedad renal crónica
En este estudio, los investigadores realizaron un seguimiento de 50 pacientes con enfermedad renal crónica durante seis meses. En este grupo, 25 pacientes siguieron con los tratamientos convencionales y a otros 25 se les ofreció la terapia de yoga junto con los tratamientos convencionales.
En el grupo que practicó yoga, se observaron los siguientes beneficios:
reducción significativa de la presión arterial (tanto de las cifras sistólicas como de las diastólicas). Esto es importante porque el control de la presión arterial alta (o hipertensión) puede ayudar a ralentizar la progresión de la enfermedad y reducir el riesgo de padecerla.
reducción de la urea y la creatinina en la sangre, lo que puede mejorar la función renal
mejora significativa de la salud física y el bienestar mental, lo que puede conducir a una mejor calidad de vida.
En otro estudio con pacientes en diálisis, se demostró que una intervención de yoga de 3 meses era significativamente eficaz para controlar el dolor, la fatiga y los trastornos del sueño. Los pacientes que practicaban yoga también experimentaron una reducción significativa de la creatinina, la urea en sangre, la fosfatasa alcalina y el colesterol.
Incorporar el yoga para ayudar con la IgAN
En cada uno de estos estudios, el yoga se practicó cinco días a la semana o más durante al menos cuatro meses seguidos. Si eres nuevo en el yoga, esto puede parecer abrumador. Pero la realidad es que puedes practicar yoga en tu casa con relativa facilidad. Repasemos algunos detalles de estos estudios.
En el primer estudio, los pacientes se entrenaron en Asanas. Se trata de un tipo de yoga que utiliza posturas corporales específicas que ayudan a estirar y alargar. Las posturas incorporan estiramientos de pie, sentados o tumbados. Los pacientes practicaron Asanas durante 15-20 minutos.
Como parte de su yoga diario, también practicaron técnicas de respiración (llamadas Pranayama) durante 10-15 minutos y técnicas de relajación con atención plena durante otros 20 minutos.
En el segundo estudio, los participantes practicaron un estilo de yoga llamado Hatha yoga, que es una práctica lenta y suave que conecta la respiración con el cuerpo y la mente.
Aunque estos estudios prescribieron una práctica de yoga en particular con sus participantes, es probable que otros estilos de yoga también aporten beneficios. Siempre puedes explorar diferentes prácticas para ver lo que te gusta y lo que funciona para ti.
Consejos para empezar.
He aquí algunos consejos para iniciarse en la práctica del yoga:
1. Consulte a su médico antes de comenzar cualquier nueva rutina de ejercicios.
2. Do your research. There are so many great ways to learn about yoga. Today, there are great videos on YouTube, you can get a book from the library, or you can ask friends and family what they may recommend. You might also find a local yoga studio or yoga classes offered for free in your community (many libraries, or community or senior centers offer free yoga classes for residents).
3. Busca un lugar cómodo en tu casa que te transmita tranquilidad y silencio. Es recomendable que te pongas ropa cómoda y que tengas una alfombrilla antideslizante.
4. Empieza donde estás. El yoga es tu propio viaje, sin un estado de perfección al que aspirar y sin competir con los demás. Se llama práctica porque es tu práctica. Es tu oportunidad para conectar contigo mismo y ser consciente de cómo te sientes.
5. Maintain a regular practice. The more you do yoga, the more you’ll want to do yoga! So start off with shorter programs (15-20 minutes) as you develop the habit. Get to know what you like and what makes you feel good. As you begin to get comfortable with yoga and your capabilities, you can expand your practice for continued benefit.
6. Track Your Results. Download the Healthstoryai journaling tool. You can use the fatigue survey and the emotional health survey to see if it makes a difference, and use the voice journaling to record any observations you have after starting your yoga routine. Share your results with friends, family, and your specialist!
Referencia:
RK, Arya TV, Kumar A, Yadav A. Efectos del programa de yoga de 6 meses en las funciones renales y la calidad de vida en pacientes que sufren de enfermedad renal crónica. Int J Yoga 2017;10:3-8.